domingo, 22 de junio de 2014

¿ Y si no?





Junio es liviano en su vuelo,
nómadas
los suspiros
se empozan en el plumaje de media tarde
abandonan el lustro
que fue zócalo
de las briznas que te rozaban en el nido.

Acaso
al acotar las horas
arriban a los labios,  las razones
salvaguardas de los porqué
que se amontonan
en el atrio de la ilusión
y de las ansias?

Eres y soy libre
de desatar los sueños
los que quedaron inconclusos en los abrazos
besos suspendidos
en la comisura de las palabras
y peligran caer
en los labios de otro acento.

Que acontezca el milagro del olvido
al morder los calendarios
en la memoria
huyan los desapegos
en la red de las miradas
y concluya
en la fiesta sanativa de los besos.

¿Y,   si no?

Hay kilómetros de afecto
que nos convida
a caminar por la vía
de la amistad eterna.


jueves, 12 de junio de 2014

Con los oídos del alma




En elipsis los párpados,
bruma y agonía

los trajes de piel y de hueso

turban a la hora 
de desnudar las emociones,

algunas llegan núbiles 
otras 
viejas y encorvadas,

escucho a las que se jactan 
de los éxtasis de vientre,
a las que se esconden entre sollozos 
sin encontrar la hoja 
que seccione sus pupilas,

cantarina y apacible
-la diferente-
agua de monte al despeñarse 
por los senos
cayendo entre la V 
de la victoria,

ensombrecidas 
las demás,
arrastran sus nostalgias 
por los planos de la frente
estuarios ocultos en las cejas
que se levantan al tenor
de los improperios.

Exhibidas todas
en el tono y en la letra,
cuerpos ciertos 
de la introspección sin calendarios,
abiertas emociones
excitadas 
ante el falo existencial 
del yo interrogado, 
si paréntesis que celen
desatinos
o certezas.

Y desde aquí,
análoga y desmembrada
sin la murga que acreciente la inquina,
te invito al vuelo de las notas,
revoloteo indultante
que aligera las fibras 
y dulcifica la existencia.




sábado, 7 de junio de 2014

El sueño






Desnudar el espíritu
de la calidez tangible
y del andamiaje perfecto
asignado en  garantía,

permite un vuelo pulcro,
sin relojes
ni geodesias
a un vasto cielo de luz,
pacifista sentimiento
indocto de filosofías
rústico de avaricias
incapaz de exiliar espíritus
indocumentado de ser números
ignaro de sentir vergüenza
e ilimitado
en avasallar pasiones.

El sueño,
reconfortante deleite
medicina natural
ácrata de los miedos
y alas para el corazón
del que vive enamorado.


domingo, 1 de junio de 2014

Por la misma senda





Avanzas 
por la senda de mis horas,
ofuscas las nostalgias
y las lágrimas
huyen
al tenor de tus suspiros

¿Quién eres…?

Acaso...

¿ Has vivido de incógnito 
sin pagar la estadía 
en mi morada?

¿De dónde vienes
peregrino de los besos?

Sin permiso 

¿Hiendes las capas de mi espíritu
y en porfía de los anhelos
estrujas mi tristeza
ciñendo en mis sienes
la luz de esa mirada?



sábado, 31 de mayo de 2014

Al final




No fue una siega en conjunto,
en la zafra
par de manos salvaban los despojos,
fruto escuálido de sol  carente
de lluvias y de acordes
y de raíces que le asiera en las tormentas.

Emigra desnudo de las risas,
gluten  mustio
que desvaría entre los huesos,
viaja en solitario hacia las veras
extendidas sobre el marjal
que da al olvido.

Al dorso 
la tristeza y los miedos,
el frente aguarda
tejido con hilos de verdades
luces de colores
sonidos que resguardan
y un haz de brazos
rodeando las nostalgias.

Y qué hiciste tú,
Oh sol de media noche?
Alumbrarse así mismo
en espejos de arenas movedizas
curtiembre te volviste
tanino de la voz y de las letras
que acallaron para siempre
un murmullo de oración
entre pulmones.




lunes, 26 de mayo de 2014

Reflejos






Obedecen
en silencio,
al labrar
ciñen las espaldas
de aquellas
que vomitan
signos,
arman ristras
en el inmaculado labrantío
la nada es su huerto,
origen del verbo
que estimula el corazón
y sacrifica ante el ocaso
una lágrima.



miércoles, 12 de marzo de 2014

En tu ausencia




En esa ausencia mortificante, de tus besos
y del aroma de tu piel bajo las sábanas,
mi cuerpo, en fetal actitud no miente
a la soledad que me atraviesa
cuando tu calor, se ha ido.


… y allí está,
¡Tu camisa bajo la almohada!


En esas largas noches, carentes de huesos,
del abrazo ceñido, buscando tu alma,
mi sueño se evade e inconsciente
tu luz rastrea en aquella huella
de tu pie, al dejar el nido.


… y allí está,
¡Tu camisa bajo la almohada!


En esta espera, de angustia y de miedos,
una oración por ti, que se eleva clara,
por este sueño, se torne presente,
atizando el fuego con la pavesa
en el hogar que nos ha unido.


… y allí está,
¡Tu camisa bajo la almohada!