jueves, 6 de agosto de 2015

En tu ausencia



Entre la razón y el sentimiento 
la porfía no descansa.


Ineptos los sentidos, 
los suspiros se vuelven ojos.



Hay que confiar en los estatutos de la piel

y deshipotecar el alma, 

son los términos 
entre los suscritos al silencio.

Inútil socavar
el pedregal que acuña la tristeza,
mina la fuerza que se lleva en ristra,
toda la rebeldía de los desencantos
y esa colección de melancolías y mutismos
adheridas a los acuarios de la esperanza.

Sus múltiples fisuras, lagrimean versos,
no cesa la lluvia de palabras
y anegan la boca, 
las manos, 
los ocasos y las lunas,

sopa de incertidumbre tamizan los tejidos
y adoban con su sal de rimas.

Se engancha el desamparo,
exiliadas las lágrimas, emprenden su marcha
entre paisajes de amores y desvarío,
bogan por las cuencas 
se desgajan, 
elegías y cantos son sus balsas
y arremeten la corriente de las omisiones.

No es suficiente 
ni uno 
ni dos 
ni un tercer viaje hacia las fantasías de un poema,
es necesario, develar el soneto único
ese
que aletea en las manos
el que hace cosquillas con la risa,
el que iza y alza vuelo
el que mantienen despierta la ilusión
- al escabullir el dolor-
en los bolsillos del sentimiento.



sábado, 28 de marzo de 2015

Tan solo letras



He colgado letras blancas 

letras oscuras 
y letras negras
en los cabellos glaucos de los cipreses,
en las hojas ambarinas 

de cuadernos viejos 

-anaqueles custodios de las evocaciones- 
y en los breviarios ajados 
de las madres que oran. 

Letras dulces 
tienden en los rincones, 
en la buhardilla mustia del hogar sencillo, 
en la ausencia de pasos 
de risas, de quejas,
de esos pies cansados 
al arrastrar las décadas. 

Flamean airosas, letras plateadas 
y letras rosa 
en las mejillas de los imberbe, 
grafías titilan al calor del ruego 
y divas eufóricas 
al compás del viento. 

He colgado letras que acarician solas 
besan intenso 
y son 
calígines, 
círculos de brazos 

cencerros vivos 
tañido leve entre las costillas. 

Péndulas letras, sobre córneas tristes, 
calimas tibias que tiemblan solas, 
runas florecidas 
son rosa y espina, 
otoño desnudo… 

el hueso
y la ausencia.


miércoles, 14 de enero de 2015

La omisión de la luz





La noche revienta con la madrugada,

los mil y un velos de un hábito umbrío
se escurren álgidos
entre los poros del silencio

como esta aurora
la de ayer
la de antier o
la de pretéritas semanas,
atinan
con el mismo matiz,
color de la nave que abordan los sueños

dicción  omisa,
ateridas las palabras
no escupen sus notas
pernoctan en la estancia de los desencantos,
ramillete diseco con la fórmula del olvido
adorna el vestíbulo de la fe,

lacrimoso el pabilo
que enciende la mirada,
párpados cosidos por la desmemoria,
omnipresente la nostalgia
dibuja las caras que ionizaran las horas,

mujer sin acento
sin tilde
trastoca la acepción de su piel,
alérgica al desamor
se astilla ante la anarquía del invierno
y en duermevela de sentimientos
revolotea

mariposa desabrida
se aniquilan los calendarios
en sus alas.





viernes, 14 de noviembre de 2014

Caleidoscopio




El otro lado del muro
el envés de la ventana
la grada húmeda de la acera
los arbustos mutilados
los torrentes en las alcantarillas
el can hambriento entre las basuras
las marimbas líquidas sobre las tejas,
todo
todo  ello resume
la piel  de las calles,
desnuda del amparo
y de las moradas que abrazan,
centrífugas del  afecto
y de las risas que besan.

Pasos
Voces
respiros
espíritus de diferente orden
avasallan las horas,
pululan en rigor de luto
al asecho de las luciérnagas
enclavadas en los postes.

La caliza diferencia
entre el sueño y el desvelo
el hálito y la nada
la alegría y la angustia
la guerra y la paz.

Un muro de cal
de arena y de viento,
reguardo de los huesos
de las miradas
de los espíritus,
de aquél  que lleva en su seno
el aroma universal
el aroma de la vida.
  
Ojo
corazón
sentimiento,
caleidoscopio
de mi poesía.



martes, 4 de noviembre de 2014

Mujer tierra



Mujer circular
mujer elipse
mujer con curvas de nivel,
círculos sucesivos que se expanden
o contraen,
teorema dilatado
y que ofusca la razón.

Mujer meridiano
mujer paralelo,
líneas ecuatoriales
del norte hasta el sur.

Mujer valle
de humedad relativa,
llanuras en llamas
sin hallarse en verano,
invierno calígine
subterráneo y freático,
de collados en lanza
dispuesto a herir.

Mujer tierra
Mujer luna
Mujer agua
Mujer sol,

Mujer sanadora
savia de la tierra,
peces son sus dedos
en ensenadas salitres,
vuelo de alondra
solitaria y humana
llamando las lluvias,
allegando el temporal.

Risa en parábola
concéntrica y desnuda,
su cadera es un sismo
que altera los ocasos,
el alba se enreda
en los cabellos lucernas,
ecuménica musa
de cóncavo y convexo,
orbicular su pupila
su beso
su entrega
nada en ella es plano
ni siquiera el corazón.



miércoles, 29 de octubre de 2014

Sin puertas





Las hojas hacia el alma
de par en par,
abatir de marcos
dinteles agotados por celo baladí,

permea
luz y lluvia
canto y primavera,

los muros de otrora
plomizos y con liquen
eructan su nostalgia,
plañen sus antojos en suspiros
y en esporas de sonrisas
se multiplican por las venas,

arabescos de ilusiones
en el fandango de los tiempos,
estimulan la lisonja
por amar y por vivir.

¡Oh, rubor de media tarde!

Platea con aromas de ósculos eternos
claustros congelados
y en el pretil de la mirada,
góndolas de agua
y al medio
el campanario con tañer de nochebuena,
endulza cada instante
con acordes sibilinos,
_ Te amos_ emplumados
sobrevuelan los enojos,
germinando entre los labios
un rumor de fe,
bisbiseos de canciones,
nombres con valor.


domingo, 5 de octubre de 2014

Tres versos y el amor






_Otea  y rasga los vacíos_,

desarme de ventanas
azotadas por escombros,
barrida la omisión con el soplo de la risa
en el reacomodo de los úteros,
hay vientres acústicos  sin rastros de notas
predispuestos a la metáfora
en orgasmos de sueños
al revoloteo por sus estancias.

_Panel de luz entre las sombras_,

un  cóncavo de palabras
inundado de letras,  
chapotea la lengua
pletórica de oxígeno,
tañer de un campanario
bajo los convexos que se erizan,
cuernos emotivos
a la convicción de los antojos
que denigran
del silencio y de las lágrimas.

_Cobertor para los pensamientos desnudos_,

se estremecen los andamios,
pincelar de las paredes
con los colores de la piel,
multitud de sollozos eruptivos
humedecen los nichos insociables,
acicalan con pulcritud
los puntos cardinales
que concentran las miradas,
los leños maduros
y la hornilla sin pavesas
serán lumbre y calor ,
para los espíritus errantes
que confluyen
en un despeje de tristezas,
huérfanas de nombres.